Presencia
Una noche sin prisa, diseñada para que la conversación tenga tiempo de volverse real.

Sobre Casa Somé
Una cena pequeña en Costa Rica reveló algo grande: cuando una mesa se cuida de verdad, los desconocidos dejan de sentirse tan extraños.
01 — El origen
Ken y su esposa querían agradecerle a la persona que les ayudó a construir una vida en Costa Rica. Invitaron a su realtor y a su familia a una cena íntima: buena comida, vino servido despacio y tiempo suficiente para quedarse.
Esa noche, la risa cambió la temperatura del lugar. Las conversaciones se volvieron más honestas y personas que apenas se conocían empezaron a sentirse familiares. Ahí apareció la pregunta que daría origen a Casa Somé: ¿qué pasaría si creáramos este tipo de mesa a propósito?

02 — El fundador
Durante años, Ken midió su vida con los marcadores que suelen significar éxito: títulos, ascensos, acceso y reconocimiento. Una pérdida profesional y la muerte de su abuelo lo obligaron a mirar de frente una verdad incómoda: se puede construir una vida que se ve completa y aun así no dejar espacio para vivirla.
Casa Somé nace de esa nueva forma de moverse por el mundo. Menos prisa. Más presencia. Una mesa donde nadie tenga que demostrar quién es y donde la hospitalidad sea una forma de prestar atención.
Comé bien, tomá despacio, quedate presente. Ojalá te vayás con el estómago lleno y el corazón un poquito más lleno también.
— Ken Somé
03 — Lo que cuidamos
Una noche sin prisa, diseñada para que la conversación tenga tiempo de volverse real.
Personas con historias distintas, reunidas no por estatus sino por apertura.
Cada detalle existe para que llegar solo se sienta menos difícil y quedarse se sienta natural.